Muchas veces damos por hecho una regla que parece totalmente lógica: si duele, algo está roto o hay una lesión. Y en el lado contrario, asumimos que si una prueba de imagen (como una resonancia magnética o una radiografía) muestra cambios, el dolor es inevitable y para toda la vida.
Sin embargo, la evidencia científica y la práctica clínica nos demuestran cada día que la realidad es bastante más compleja.
Hernias sin dolor y dolor sin daño estructural
Si analizamos la ciencia actual del dolor, encontramos dos escenarios muy comunes en la consulta que rompen con las creencias tradicionales:
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Personas con alteraciones estructurales pero sin dolor: es muy habitual encontrar pacientes con hernias discales, protrusiones o desgaste articular en las pruebas de imagen que hacen una vida normal y no sienten ningún tipo de molestia.
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Personas con dolor limitante y pruebas normales: en el otro extremo, tenemos pacientes con un dolor incapacitante cuyas pruebas diagnósticas salen completamente «limpias».
¿Qué nos indica esto? Que el dolor es una señal de alarma, no una prueba directa e infalible de daño en los tejidos.
El papel clave del sistema nervioso: ¿Qué es el dolor nociplástico?
Para entender por qué duele, no podemos mirar solo el músculo, el tendón o la articulación; tenemos que mirar al sistema nervioso. Este sistema actúa como el panel de control y el sistema de alarma de nuestro cuerpo.
Cuando el sistema nervioso se encuentra en un estado de sensibilización —que puede venir provocado por una carga física excesiva, picos prolongados de estrés, falta de descanso o experiencias de dolor previas—, esa alarma se vuelve hipersensible. En este estado de alerta, el dolor puede aparecer mucho antes y ante estímulos mucho menores, a pesar de que los tejidos estructuralmente estén en perfectas condiciones.
A este fenómeno clínico se le conoce como dolor nociplástico. Ocurre cuando el dolor surge por una alteración en cómo nuestro sistema nervioso procesa las señales, y no porque exista una lesión o inflamación real en el tejido. Para entenderlo de forma sencilla: es como si el detector de humos de tu casa estuviera tan sensible que saltara solo con el vapor de la ducha. La alarma suena fuerte y asusta, pero no hay ningún incendio.
Un nuevo enfoque en fisioterapia: más allá de «apagar» la alarma
Entender que el dolor no siempre es equivalente a daño estructural (y conocer mecanismos como el dolor nociplástico) cambia por completo la forma en la que debemos abordarlo en la consulta.
El objetivo del tratamiento no consiste únicamente en aplicar técnicas pasivas para «quitar el dolor» de forma temporal. Un enfoque clínico riguroso se basa en:
- Mejorar la capacidad de movimiento
- Gestionar y progresar adecuadamente en la carga física.
- Devolver la confianza al paciente.
El objetivo final es que tu cuerpo vuelva a tolerar el esfuerzo y el movimiento con total seguridad, reeducando a ese sistema nervioso para que baje su nivel de amenaza percibida.
Fisioterapia y readaptación en Cádiz
Si tienes dolor persistente, te han dado diagnósticos limitantes basados únicamente en una prueba de imagen y no sabes qué significa exactamente ni cómo abordarlo, es el momento de hacer una valoración completa.
El dolor musculoesquelético se puede tratar con calma, criterio clínico y un plan de acción claro. Analizaremos tu caso en detalle para trazar una hoja de ruta que te permita recuperar tu calidad de vida sin miedo al movimiento.
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Referencias bibliográficas
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International Association for the Study of Pain (IASP, 2020) – Definición actual y revisada de dolor.
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Moseley, G. L., & Butler, D. S. (2015). Explain Pain. Noigroup Publications.
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Brinjikji, W., et al. (2015). Systematic literature review of imaging features of spinal degeneration in asymptomatic populations. AJNR American journal of neuroradiology.